Sesgo hacia un dólar más fuerte en el corto plazo
El dólar mantiene un sesgo alcista, impulsado por señales más restrictivas de la Fed y datos globales débiles, en un entorno marcado por un sentimiento frágil y la incertidumbre geopolítica.

USD
La evolución del dólar volvió a estar condicionada por titulares contradictorios en torno a las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que dejó al índice prácticamente sin cambios y a los operadores sin una lectura clara sobre el estado real de las conversaciones. No obstante, el trasfondo macroeconómico ofrece mayor visibilidad. Las actas de la FOMC de abril, de tono claramente hawkish y publicadas el miércoles, han proporcionado soporte desde el canal de tipos de interés. A ello se suman unos PMIs flash débiles en Europa y Reino Unido, que refuerzan el atractivo relativo del dólar. El repunte del apetito por riesgo al cierre de la sesión contribuyó a contener las subidas del billete verde. De cara a hoy, el calendario es ligero, con el único foco en la revisión del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. En este contexto, los desarrollos en Oriente Medio continúan siendo el principal catalizador de volatilidad. Con un alto el fuego aún frágil y sin una respuesta formal de Teherán a la propuesta estadounidense, mantenemos un sesgo hacia un dólar más fuerte de cara al fin de seman.
EUR
El EUR/USD permaneció bajo presión durante gran parte de la sesión, tras una batería de PMIs flash significativamente débiles. El índice compuesto de la eurozona cayó a 47,5 desde 48,8, marcando un mínimo de 31 meses y situándose claramente por debajo del consenso. Destaca especialmente el deterioro del sector servicios, cuyo subíndice alcanzó mínimos de 63 meses. Francia concentró la mayor debilidad, con un PMI compuesto de 43,5, el nivel más bajo desde noviembre de 2020. De forma relevante, los costes de inputs —impulsados por la energía— aumentaron por séptimo mes consecutivo hasta máximos de tres años y medio, mientras que el empleo registró su mayor contracción desde 2013. Un rebote del riesgo al cierre permitió al par recuperar la zona de 1,16, moderando las pérdidas. Sin embargo, con un calendario macroeconómico limitado hoy —destacando únicamente el desglose del PIB alemán del primer trimestre—, el euro seguirá condicionado por los flujos frente al dólar y por cualquier novedad geopolítica relacionada con Irán.
GBP
La resiliencia reciente de la libra esterlina comenzó a mostrar signos de agotamiento tras una nueva tanda de datos macroeconómicos débiles. El PMI compuesto del Reino Unido descendió 4,1 puntos hasta 48,5, mientras que el PMI de servicios cayó de 52,7 a 47,9. Los encuestados señalaron explícitamente el conflicto en Oriente Medio y la incertidumbre política interna como factores clave detrás del deterioro en producción, contratación y nuevos pedidos. Este flujo de datos se suma a una inflación más moderada en abril (IPC en 2,8% interanual) y a un mercado laboral que muestra cierto enfriamiento, con una tasa de desempleo del 5,0%. En conjunto, estos indicadores respaldan nuestra visión de que el mercado está sobreestimando la probabilidad de dos subidas adicionales de tipos por parte del Banco de Inglaterra en 2026. La presión bajista sobre la libra se ha extendido en la sesión asiática, tras un déficit público superior a lo previsto y unas ventas minoristas en retroceso. Aun así, la divisa no refleja plenamente el deterioro macro, lo que nos mantiene sesgados hacia nuevas caídas en el corto plazo.
CAD
El USD/CAD avanzó hasta niveles cercanos a 1,38 durante la sesión nocturna. Ni los desarrollos en Oriente Medio ni los datos domésticos ofrecieron soporte al dólar canadiense. Esta dinámica podría cambiar hoy con la publicación de las ventas minoristas de marzo, para las que el consenso anticipa un crecimiento moderado tras el sólido dato de febrero (+0,7%). Una lectura débil reforzaría el sesgo dovish del Banco de Canadá y apoyaría nuevos avances del USD/CAD. Por el contrario, un dato sólido podría generar un repunte puntual del CAD, aunque difícilmente alterará la tendencia subyacente mientras los precios del petróleo sigan dominados por la incertidumbre geopolítica. Tal y como señalábamos anteriormente, la recurrencia de bloqueos en las negociaciones de paz —incluida la ausencia de respuesta formal de Irán— mantiene el riesgo sesgado al alza para el USD/CAD, salvo que se materialice una desescalada sostenida. En este entorno, los movimientos del dólar global y del crudo seguirán siendo los principales motores, mientras que los datos domésticos desempeñarán un papel táctico.