El rebote del yen toma a los mercados por sorpresa
El repunte del dólar perdió impulso, ya que el USDJPY cayó ante las especulaciones sobre una posible intervención y los comentarios hawkish del Banco de Japón (BoJ), mientras que unos datos más débiles de lo esperado en EE. UU. añadieron presión antes del informe de nóminas no agrícolas del viernes.

USD
El repunte inicial de la semana del dólar se frenó ayer, dejando al DXY cerrando la sesión en la zona media de los 99 puntos. El principal catalizador pareció ser una caída del USDJPY, lo que provocó especulaciones entre los operadores sobre una posible intervención; no obstante, también destacaríamos una batería de comentarios hawkish por parte de responsables del Banco de Japón (BoJ) como otro posible factor impulsor. A falta de confirmación oficial, mantenemos una postura abierta. Más allá del efecto derivado del yen, los datos débiles añadieron presión al dólar: el ADP registró 38.000 empleos frente a los 47.000 esperados, aunque los pedidos de fábrica sorprendieron positivamente con un +0,9%. Una nueva caída del USDJPY durante la noche sitúa al par en 157 esta mañana, movimiento que a su vez pesa sobre el dólar en términos generales. La agenda de hoy incluye solicitudes semanales de desempleo, el ISM de servicios y declaraciones de Waller y Hammack de la Reserva Federal, aunque, como señalamos en nuestra previsión semanal, el informe de nóminas de mañana sigue siendo el evento decisivo de la semana para determinar la trayectoria de la Fed.
EUR
El euro ha avanzado ligeramente durante la noche gracias a la debilidad generalizada del dólar, en un contexto con escasos catalizadores internos y con el BCE ya inmerso en su periodo de silencio previo a la reunión. Dicho esto, el dato de inflación del martes sigue marcando el debate dentro del BCE: la inflación general se aceleró hasta el 3,3% en agosto, máximos de tres años, impulsada casi exclusivamente por el shock energético derivado del cierre del estrecho de Ormuz, mientras que la inflación subyacente descendió al 2,4%, por debajo de las expectativas del consenso y en su nivel más bajo desde junio. Esta combinación respalda nuestra visión, reiterada en el informe de ayer, de que el BCE subirá los tipos en 25 puntos básicos hasta el 2,50% en la reunión del próximo jueves, aunque la senda posterior a septiembre es mucho menos clara ante la moderación de las presiones subyacentes. Con la moneda única prácticamente a merced de los titulares sobre el petróleo, las señales registradas durante la noche que apuntan a una mejora de los flujos de petroleros a través del estrecho ofrecen cierto alivio marginal. La agenda de hoy es de segunda línea, con los PMI finales de servicios y los precios de producción, por lo que el euro probablemente seguirá moviéndose en función del dólar y de la evolución geopolítica antes del dato de empleo estadounidense de mañana.
GBP
La libra esterlina no logró consolidar una ruptura por encima de 1,35 frente al dólar ayer, después de haber comenzado la semana más cerca de 1,36, con la prima de riesgo fiscal en los activos denominados en libras ocupando el centro de atención de cara al presupuesto de otoño. El contexto político aporta poco respaldo: Keir Starmer confirmó al inicio de esta semana que abandona por completo la política nacional, un recordatorio de que la transición de liderazgo provocada por su dimisión en junio sigue teniendo repercusiones sobre la credibilidad fiscal del Partido Laborista. Nuestra visión de una depreciación de la libra debido a los desafíos fiscales aún sin resolver, planteada por primera vez durante el verano, continúa desarrollándose. La agenda doméstica de hoy es escasa, con únicamente el PMI final de servicios previsto, por lo que la libra seguirá probablemente cotizando en función de los rendimientos de los gilts, la evolución general del dólar y los precios del petróleo, con unos costes energéticos elevados actuando como un factor estanflacionista que el Banco de Inglaterra difícilmente puede permitirse.
CAD
Como se esperaba, el Banco de Canadá mantuvo ayer los tipos de interés en el 2,25%, su séptima pausa consecutiva. Más que la decisión en sí, fue la orientación futura lo que importó: la entidad señaló riesgos al alza para la inflación derivados de los aranceles estadounidenses, las contramedidas arancelarias de Canadá y los precios del petróleo. Este tono hawkish ha contribuido a que el USDCAD vuelva a acercarse a 1,38 por el momento, aunque consideramos que los riesgos más allá del final de esta semana siguen inclinándose al alza para el par. Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá favorecen al dólar estadounidense en términos relativos, aunque los datos de empleo de Norteamérica del viernes nos llevan a mantener cautela respecto a la dirección más inmediata del cruce.