El DXY cae por debajo de 99 por el cierre de posiciones de carry trade en yenes
El dólar cayó por segunda sesión consecutiva, situando al DXY por debajo de 99, mientras que el USDJPY descendió tras los comentarios hawkish del Banco de Japón (BoJ) y el desmantelamiento de operaciones de carry trade. Los mercados centran ahora su atención en las nóminas no agrícolas de EE. UU. y en las expectativas sobre los tipos de interés de la Reserva Federal.

USD
El dólar cayó por segunda sesión consecutiva ayer, con el índice DXY descendiendo por debajo de 99,0. El movimiento se debió más al yen que a factores estadounidenses, después de que el USDJPY se desplomara hacia 155 tras los comentarios hawkish del Banco de Japón (BoJ), desencadenando lo que, en nuestra opinión, parece un desmantelamiento de operaciones de carry trade. Por ahora, las preocupaciones sobre una posible intervención parecen infundadas. A nivel interno, el gobernador Waller añadió presión bajista al sugerir que la Reserva Federal mantendría los tipos sin cambios este mes. Esto ha reducido parte de las expectativas de subida de tipos, y las probabilidades implícitas de un movimiento en septiembre se sitúan ahora prácticamente al 50 %. De cara a hoy, el informe de empleo será el evento decisivo de la semana. El consenso apunta a una creación de 55.000 empleos en agosto tras los -23.000 de julio, con la tasa de desempleo estable en el 4,1 % y una moderación del crecimiento salarial hasta el 3,1 %. Es cierto que un dato sólido podría reactivar las apuestas por una subida de tipos en septiembre y proporcionar apoyo al dólar. Sin embargo, esperamos unos registros por debajo del consenso y seguimos considerando que la Fed mantendrá los tipos sin cambios este año, incluso aunque el cierre del estrecho de Ormuz siga alimentando los riesgos inflacionistas vinculados a la energía.
EUR
El euro fue ayer un mero acompañante, aprovechando la debilidad generalizada del dólar para volver a situarse por encima de 1,16 y alcanzar máximos de cuatro días, en una jornada con escasas novedades domésticas mientras el BCE permanece en su periodo de silencio previo a la reunión. Seguimos esperando que el BCE suba los tipos en 25 puntos básicos hasta el 2,50 % en la reunión de la próxima semana, pero el camino más allá de septiembre es mucho menos claro dada la naturaleza estanflacionaria del shock energético, una incertidumbre que difícilmente desaparecerá mientras el petróleo se mantenga por encima de 93 USD por barril. El calendario de hoy, con los pedidos de fábrica alemanes y las ventas minoristas de la eurozona, debería quedar en segundo plano frente al informe de empleo estadounidense, que determinará el comportamiento del componente dólar del cruce. En nuestra opinión, los avances del euro basados únicamente en la debilidad del dólar siguen siendo vulnerables a correcciones si no mejoran los datos de la eurozona o no se produce una desescalada duradera en el Golfo.
GBP
La libra esterlina recuperó posiciones ayer y volvió a negociarse en la zona media de 1,35 frente al dólar, aunque el rebote respondió casi exclusivamente al movimiento del billete verde. El contexto doméstico sigue siendo poco favorable, con los riesgos fiscales ocupando el centro de atención. Como hemos defendido desde el verano, un cambio de primer ministro no resuelve los desafíos fiscales del Reino Unido, por lo que mantenemos nuestro sesgo bajista sobre la libra hasta que los Presupuestos aporten mayor claridad. Más allá de la política, la agenda de hoy es ligera, con la encuesta del Decision Maker Panel del Banco de Inglaterra como única referencia relevante, aunque merece seguimiento por sus implicaciones sobre las expectativas de inflación en un entorno de precios energéticos elevados. Lo más probable, no obstante, es que la dirección antes del fin de semana venga marcada por los datos de empleo de EE. UU., donde una lectura débil podría impulsar una nueva subida del GBPUSD.
CAD
El dólar canadiense ha tenido una semana constructiva. El miércoles, el Banco de Canadá mantuvo los tipos en el 2,25 % por séptima reunión consecutiva, pero la orientación ofrecida destacó riesgos hawkish derivados de la inflación impulsada por aranceles y precios del petróleo, con el IPC general ya en el 3,0 % interanual. El USDCAD rompió por debajo de 1,39 tras la decisión y amplió las caídas hacia 1,38 ayer, aunque impulsado principalmente por la debilidad del dólar estadounidense. Hoy llega la verdadera prueba de la semana: los datos de empleo de Canadá se publicarán al mismo tiempo que las nóminas no agrícolas de EE. UU. a las 13:30 BST. Tras el fuerte incremento de 75.100 empleos en julio, se espera una desaceleración significativa de la contratación en Canadá y, dado que el Banco de Canadá sigue destacando la holgura existente en el mercado laboral, creemos que todavía existe cierta distancia hasta una posible subida de tipos, pese al umbral más bajo establecido a comienzos de esta semana. Aunque el mercado sigue descontando una probabilidad relevante de subida de tipos por parte de la Fed frente a un Banco de Canadá en pausa, lo que deja los diferenciales de tipos favoreciendo al USDCAD hoy, más adelante los aranceles de represalia canadienses que entrarán en vigor el día 8 podrían convertirse en un factor adverso.