La intervención coordinada sobre el JPY sigue lastrando al dólar
La continuidad de la intervención coordinada de compra de yenes siguió presionando al dólar estadounidense, manteniendo al USDJPY por debajo de 157 y respaldando al EURUSD, mientras los mercados evaluaban la desescalada en Oriente Medio y los próximos datos económicos de Estados Unidos.

USD
El dólar cerró la semana pasada notablemente más débil tras un segundo día de compras de yenes, aparentemente confirmadas esta mañana como la primera operación conjunta entre el Ministerio de Finanzas de Japón (MoF) y el Tesoro de EE. UU. para comprar yenes desde 1998, con ambas partes comprometiéndose a nuevas actuaciones y señalando la facilidad FIMA repo de la Reserva Federal para futuras operaciones. Esto ha mantenido al USDJPY por debajo de 157 durante la noche, dejando al índice DXY por debajo de la cota de 100. La otra gran noticia del fin de semana fue la desescalada: Trump canceló un ataque previsto contra Irán, afirmando que existen los “contornos de un acuerdo”, incluida la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque Teherán lo niega. Como señalamos en nuestra previsión de la semana el viernes, el dólar debería seguir bajo presión mientras continúen las intervenciones, con una recuperación táctica probable una vez finalicen, dado que no existe un catalizador macroeconómico que justifique una fortaleza sostenida del yen. Hoy se publica el PMI manufacturero ISM a las 15:00 BST, que se espera que repunte ligeramente desde el 53,3 de junio, antes de las nóminas no agrícolas del viernes, aunque seguimos considerando que los riesgos de intervención continuarán siendo el principal catalizador para el mercado de divisas.
EUR
El EURUSD mantuvo el viernes la ruptura alcista registrada el jueves y cerró cerca de 1,1530 después de que la estimación preliminar del IPC armonizado (HICP) de julio sorprendiera al alza, tal y como habíamos anticipado. La inflación general subió al 2,9%, en línea con lo esperado, pero la inflación subyacente aceleró inesperadamente hasta el 2,5%, una primera evidencia de que los costes energéticos derivados de la guerra podrían estar trasladándose a los precios subyacentes. Como escribimos el viernes, esto valida el giro hawkish del Consejo de Gobierno y confirma nuestro escenario base de una subida de tipos en septiembre, ya descontada por el mercado en torno al 85%. Aun así, la principal causa del repunte del euro de la semana pasada fue la intervención sobre el JPY. De hecho, según diversas informaciones, el Tesoro estadounidense habría financiado las compras de yenes del viernes vendiendo euros en lugar de dólares, un movimiento poco habitual que supone un riesgo alcista adicional para el euro si se repite. Por ahora, la moneda única comienza la semana estable en la zona baja de 1,15. Hoy se publican las ventas minoristas de Alemania, el IPC de Suiza y los PMI manufactureros definitivos. La desescalada del fin de semana tiene implicaciones en ambos sentidos: una caída del petróleo cercana al 5% reduce el impulso inflacionista que favorece a los miembros más hawkish, pero mejora las perspectivas de crecimiento. Hemos sostenido que las subidas del euro seguirían limitadas mientras continuara la guerra entre EE. UU. e Irán; un alto el fuego confirmado aliviaría esa restricción, aunque las negativas de Teherán aconsejan prudencia por el momento.
GBP
La libra tuvo pocos factores propios que impulsaran la negociación del viernes y cerró la semana ligeramente por debajo de 1,35, mientras las intervenciones en divisas pesaban sobre el dólar. De hecho, estos movimientos eclipsaron en gran medida la decisión del Banco de Inglaterra del jueves, que, como explicamos en nuestra nota de reacción, tuvo un tono dovish. La mayoría del Comité de Política Monetaria destacó la ausencia de efectos inflacionistas de segunda ronda, mientras que Bailey instó a los mercados a no salir de la reunión “pensando que el Banco se está acercando a una subida de tipos”. Como consecuencia, las probabilidades de una subida en septiembre han caído hasta aproximadamente el 20% en el momento de redactar este informe. Seguimos esperando que el tipo bancario permanezca sin cambios hasta final de año, lo que continuará suponiendo un lastre para la libra. A más corto plazo, la divisa se mantiene prácticamente sin cambios, apoyada por una mejora del apetito por el riesgo y por la caída del petróleo, que favorece la relación de intercambio del Reino Unido aunque reduce los argumentos de los miembros más hawkish. El PMI manufacturero definitivo de julio, que se publicará a las 09:30 BST, encabeza una agenda relativamente tranquila, con datos del mercado inmobiliario previstos para más adelante esta semana. También conviene prestar atención a la deuda pública británica después de que las rentabilidades a 10 años superaran el 5% la semana pasada en un contexto de escrutinio fiscal sobre el nuevo Gobierno de Burnham. Por lo demás, el dólar, las noticias procedentes del Golfo y el riesgo de nuevas intervenciones seguirán marcando la dirección del mercado.
CAD
El dólar canadiense terminó la semana pasada sin poder aprovechar las noticias positivas. El PIB de mayo creció un 0,3%, una décima por encima del consenso, mientras que el dato de abril fue revisado al alza hasta el 0,6% y la estimación preliminar de junio se situó en el 0,2%, lo que apunta a una sólida recuperación durante el segundo trimestre. Aun así, el USDCAD volvió a acercarse a la zona media de 1,40, ya que el fuerte crecimiento tuvo poco impacto sobre un Banco de Canadá condicionado por una inflación subyacente en mínimos de cinco años. La principal noticia del fin de semana fue el petróleo, con el WTI cayendo por debajo de 80 USD tras la cancelación de los ataques por parte de Trump y las conversaciones sobre un posible acuerdo, erosionando aún más el rally del crudo registrado en julio, que el dólar canadiense nunca llegó a reflejar plenamente. Con los mercados canadienses cerrados por la festividad cívica (Civic Holiday), es probable que la liquidez sea reducida y que la dirección venga marcada por el petróleo y por la evolución general del dólar hasta el informe de empleo del viernes, que coincidirá con la publicación de las nóminas estadounidenses. Reiteramos que una ruptura sostenida por debajo de 1,40 requiere una mejora duradera del panorama geopolítico, algo que ahora parece tentativamente posible, así como avances en la revisión del CUSMA.